Primeros pasos contra el bloqueo geográfico

First steps against geoblocking

Este mes, el Parlamento europeo ha aprobado la primera normativa para prohibir el bloqueo geográfico. Este paso pone fin al bloqueo geográfico en sitios web de comercio electrónico, lo que permitirá a los compradores europeos realizar compras fuera de sus países sin estar sujetos a determinadas restricciones. La plena implementación de la prohibición al bloqueo geográfico aún está lejos, pero los primeros pasos muestran que la UE está dispuesta a realizar los cambios necesarios.

La primera nueva norma se ha establecido para que los vendedores europeos traten a todos los clientes de la UE del mismo modo. Tienen que ofrecer a clientes de la UE los mismos precios y condiciones para sus productos y servicios que a los clientes de sus propios países. De momento, esto se aplica a productos, reservas de hoteles, entradas de conciertos y alquiler de vehículos. 

"En la vida real no estamos bloqueados. Cuando uno va a una tienda a comprar algo, nadie le pregunta su nacionalidad, pero en internet sí se hace. En varios sitios web se bloqueó a consumidores de diferentes países o se les redirigió a las webs de su país sin que lo supieran", afirma Róża Thun, miembro del Parlamento Europeo. "Ahora esto estará prohibido. El consumidor tendrá acceso a todos los sitios web y a todos los productos, y el vendedor no estará obligado a vender de acuerdo con las leyes y regulaciones del país donde se vende el producto". 

De momento, en estas nuevas normas no se incluyen todos los productos y servicios vendidos en línea. Las suscripciones en línea como Spotify y Netflix no están sujetas a las nuevas normas. Para ver si la norma debe aplicarse a más productos y servicios, como el contenido con copyright digital, estos deberán ser evaluados en los dos próximos años por el Parlamento Europeo. 

Algunos críticos dicen que el progreso es lento, ya que se está trabajando en las propuestas y normas desde principios del 2016. Pero al haber tantas partes involucradas, es difícil acelerar el proceso de aprobación, ya que probablemente se perdería influencia. Esta nueva norma es una clara señal de que el Parlamento Europeo está avanzando en la actualización del mercado único digital.