Aduanas y paquetes bloqueados: retos para el e-commerce en Reino Unido
Reino Unido continúa siendo uno de los mercados de e-commerce más relevantes de Europa, pero el Brexit cambió las condiciones para las empresas españolas que venden a consumidores británicos. Los movimientos de mercancías entre la Unión Europea y Gran Bretaña están sujetos a procedimientos aduaneros, lo que obliga a prestar especial atención al EORI, la clasificación arancelaria, el valor declarado, la documentación comercial, el IVA y las reglas de origen.
En este contexto, un paquete que aparentemente está “perdido” puede estar, en realidad, retenido o retrasado durante el proceso aduanero. Según nuestros expertos de Customs, muchos retrasos aduaneros pueden prevenirse: la calidad de la información proporcionada en el momento del envío influye directamente en la capacidad de realizar una declaración correcta y mover las mercancías por aduanas sin fricciones innecesarias.
Reino Unido sigue siendo un mercado clave para el e-commerce
El e-commerce británico experimentó un fuerte crecimiento durante la pandemia. Según la Office for National Statistics (ONS), las ventas online llegaron a representar el 30,7% del total de las ventas minoristas en Reino Unido en 2021, frente al 19,2% registrado en 2019.
Aunque posteriormente el mercado se normalizó, el peso del canal digital continúa claramente por encima de los niveles prepandemia. En 2025, el e-commerce representó el 27,4% de las ventas minoristas británicas y, en junio de 2026, esta proporción alcanzó el 28,3%, según la misma serie estadística de la ONS.
Reino Unido mantiene, por tanto, un importante potencial para los retailers españoles que buscan ampliar sus ventas internacionales. Sin embargo, desde el Brexit, operar en este mercado requiere incorporar la gestión aduanera a la estrategia logística y preparar específicamente los envíos e-commerce a Reino Unido desde España.
¿Qué cambió con el Brexit? Aduanas, EORI e IVA
Desde el 1 de enero de 2021, Reino Unido dejó de formar parte del mercado único y de la unión aduanera de la UE. Desde entonces, las mercancías que circulan entre la Unión Europea y Gran Bretaña están sujetas a formalidades aduaneras.
Para un e-commerce, esto significa que ya no basta con preparar y transportar el pedido como si se tratase de un envío intracomunitario. Es necesario proporcionar correctamente los datos que permiten identificar, clasificar y valorar la mercancía y determinar su tratamiento fiscal.
EORI y declaraciones aduaneras
El EORI (Economic Operators Registration and Identification) es uno de los elementos esenciales para determinadas operaciones aduaneras.
Según la información oficial del Gobierno británico sobre el EORI, para mover mercancías hacia o desde Gran Bretaña puede ser necesario disponer de un EORI que comience por GB. Las empresas que realizan determinadas operaciones aduaneras dentro de la Unión Europea necesitan, por su parte, un EORI válido en la UE. Dependiendo de cómo esté organizada la operativa, una empresa puede necesitar ambos.
No disponer del número adecuado puede generar retrasos y costes adicionales mientras se resuelve la incidencia.
A esto se suma la declaración aduanera. La descripción de la mercancía, su clasificación arancelaria, el valor, el país de origen, las cantidades, el peso y la documentación comercial deben ser coherentes y suficientemente precisos para respaldar el despacho.
Para los e-commerce que quieren integrar esta gestión dentro de su operativa logística, contar con un despacho aduanero e-commerce permite abordar las declaraciones y otros requisitos aduaneros asociados a los envíos internacionales.
¿Cómo funciona el IVA?
El IVA fue una de las principales fuentes de confusión durante los primeros meses posteriores al Brexit y continúa siendo un elemento que debe definirse antes de realizar el envío.
De acuerdo con HM Revenue & Customs (HMRC), en las ventas directas de mercancías situadas fuera de Reino Unido y enviadas a consumidores de Gran Bretaña, cuando el valor total de la expedición es de £135 o menos, el vendedor debe, con carácter general, cobrar y contabilizar el IVA británico en el momento de la venta.
El límite de £135 se aplica al valor total de la expedición y no al valor individual de cada producto. Cuando el valor supera las £135, entran en juego las reglas habituales de importación, pudiendo existir IVA de importación y derechos aduaneros.
En las ventas realizadas mediante determinados marketplaces, las obligaciones pueden ser diferentes. Para mercancías situadas fuera de Reino Unido y expediciones de hasta £135 vendidas a consumidores de Gran Bretaña a través de un marketplace online, la plataforma es, con carácter general, responsable de contabilizar el IVA, según las reglas de HMRC para online marketplaces.
Por ello, definir previamente quién recauda el IVA y quién asume los impuestos y posibles derechos asociados al envío es fundamental para evitar costes inesperados en destino.
Las reglas de origen también importan
El Acuerdo de Comercio y Cooperación entre Reino Unido y la Unión Europea permite aplicar un tratamiento arancelario preferencial cuando las mercancías cumplen las correspondientes reglas de origen.
No existe, sin embargo, un porcentaje único de componentes europeos o británicos aplicable a todos los productos. Según la guía oficial del Gobierno británico sobre las reglas de origen, los requisitos dependen del producto y de su clasificación y pueden basarse, entre otros criterios, en el valor de los materiales no originarios, cambios en la clasificación arancelaria o determinados procesos de fabricación.
Cuando se pretende solicitar un tratamiento arancelario preferencial, es necesario comprobar la regla específica aplicable al producto y conservar las pruebas correspondientes.
Burocracia y paquetes retenidos
La introducción de una frontera aduanera entre Gran Bretaña y la Unión Europea aumentó la cantidad y la calidad de la información necesaria para que una mercancía pueda completar su recorrido.
Cuando esos datos son incorrectos o insuficientes, el envío puede necesitar una intervención antes de continuar. Esto ayuda a explicar por qué el concepto de “paquete perdido” no siempre describe correctamente el problema.
Un pedido puede seguir localizado dentro de la red logística, pero permanecer retenido mientras se solicita información, se corrige una declaración o se determina el tratamiento aduanero adecuado.
Desde el punto de vista del e-commerce, las consecuencias pueden ser importantes: mayores tiempos de entrega, consultas adicionales, posibles impuestos o derechos no previstos y una peor experiencia para el consumidor.
Esta problemática se hizo especialmente visible durante los primeros meses del Brexit, cuando numerosos e-commerce tuvieron que revisar sobre la marcha procesos comerciales y logísticos que hasta entonces no necesitaban contemplar una frontera aduanera.
Lo que vemos en las operaciones de Spring GDS
La experiencia de nuestros expertos de Customs aporta una conclusión clara: los retrasos aduaneros son, en muchos casos, prevenibles. La calidad de la información proporcionada en el momento del envío tiene un impacto directo en la capacidad de realizar una declaración precisa y mover las mercancías por aduanas sin fricciones.
Entre los factores que pueden provocar una intervención o un retraso, el equipo identifica descripciones incompletas o excesivamente genéricas de las mercancías, clasificaciones arancelarias incorrectas, problemas con el valor aduanero, información ausente o inconsistente sobre el país de origen, errores en cantidades o pesos y falta de documentación comercial o de información necesaria para respaldar la declaración.
Los tres errores aduaneros más recurrentes
Desde la perspectiva de nuestros expertos de Customs, existen tres áreas especialmente recurrentes en los envíos e-commerce.
1. Descripciones incorrectas o insuficientes
Una declaración aduanera necesita una descripción que permita identificar y clasificar correctamente la mercancía. Descripciones genéricas como goods, clothing, parts o accessories pueden no aportar información suficiente para establecer el tratamiento aduanero adecuado.
2. Clasificación arancelaria incorrecta
El código arancelario determina aspectos importantes del tratamiento aduanero de las mercancías, incluido el derecho aplicable y, en determinados casos, la existencia de controles o requisitos adicionales.
Según Spring GDS, algunas empresas utilizan códigos genéricos o incorrectos para distintos productos en lugar de asegurarse de que la clasificación refleja las características reales de cada mercancía.
3. Valor aduanero incorrecto
El valor aduanero debe reflejar correctamente la transacción y las reglas de valoración aplicables. Pueden surgir problemas cuando el importe declarado no corresponde con la operación comercial, cuando descuentos u otros elementos no se han considerado adecuadamente o cuando existe confusión entre el precio comercial y el valor que debe declararse a efectos aduaneros.
Estos tres elementos: descripción, clasificación y valor; son fundamentales para la declaración. Un error puede generar consultas adicionales, retrasos, una reevaluación de la mercancía o impuestos y derechos adicionales.
IVA y cargos inesperados en destino
Nuestros expertos de Customs también identifican problemas relacionados con el tratamiento del IVA. Entre los casos recurrentes se encuentran compradores que reciben cargos inesperados porque el envío se gestiona bajo un modelo DDU, información incorrecta o incompleta para respaldar el tratamiento previsto del IVA y discrepancias entre la transacción comercial y la declaración aduanera.
Definir estas responsabilidades antes de la expedición resulta especialmente importante en e-commerce: un pedido puede completar gran parte de su recorrido logístico y, aun así, generar una mala experiencia si el comprador descubre impuestos o cargos inesperados en destino.
¿Qué productos pueden presentar mayor complejidad?
No todas las mercancías presentan los mismos requisitos.
En moda y textil, la clasificación puede requerir información detallada sobre la composición de las fibras y otras características específicas del producto. Los cosméticos y productos de cuidado personal pueden necesitar consideraciones adicionales relacionadas con su composición y los requisitos regulatorios aplicables.
En electrónica, las especificaciones técnicas pueden influir en la clasificación y, dependiendo del producto, en otros requisitos regulatorios. Los alimentos, suplementos y otros productos controlados o regulados pueden incorporar requisitos de importación adicionales a la declaración aduanera estándar.
Los productos de marca o de mayor valor también pueden requerir especial atención a la valoración, el origen y la documentación justificativa.
Spring GDS matiza que estos ejemplos no permiten afirmar que estas categorías concentren la mayor proporción de retenciones dentro de su red. Sin una validación cuantitativa de Operations, la conclusión que sí puede extraerse desde Customs es que cuanto más específicos o regulados sean los requisitos del producto, mayor puede ser el riesgo de intervención si la declaración está incompleta o es incorrecta.
Tres respuestas del sector ante el Brexit
Los primeros meses posteriores al Brexit mostraron diferentes maneras de enfrentarse a esta nueva realidad. Los casos de Fashionable, Mifarma y Wallbox, ya recogidos en la versión histórica de este artículo, ilustran tres estrategias: pausar temporalmente los envíos, adaptar la operativa o establecer una estructura local.
Fashionable: detener temporalmente los envíos
Fashionable, e-commerce especializado en cosmética y moda asiática, fue uno de los ejemplos de las dificultades iniciales.
Según recogió Cinco Días en 2021, la tienda tuvo que suspender temporalmente sus operaciones durante más de dos meses mientras trataba de averiguar qué estaba ocurriendo con los paquetes enviados a Reino Unido.
Su experiencia representa una de las respuestas posibles cuando la operativa todavía no está preparada para las nuevas exigencias: detener temporalmente las ventas mientras se corrigen los procesos.
Mifarma: adaptar la operativa
Mifarma optó por adaptar sus procedimientos para continuar vendiendo en Reino Unido.
La compañía tuvo que revisar aspectos de su operativa comercial y logística para responder a las nuevas condiciones. Su caso representa una segunda estrategia: mantener el mercado británico, pero adaptar los procesos internos al nuevo escenario fiscal y aduanero.
Wallbox: establecer una estructura local
Wallbox tomó una vía diferente y apostó por una estructura local para operar en Reino Unido.
Para marcas con un volumen elevado y estable, disponer de una entidad o stock en destino puede proporcionar un mayor control sobre la distribución y reducir determinadas fricciones asociadas a cada envío transfronterizo.
A cambio, esta alternativa requiere costes de implantación, gestión de stock y nuevas obligaciones administrativas, fiscales y regulatorias.
Cómo reabrir el mercado británico después de una disrupción aduanera
Existe una cuarta alternativa: rediseñar el flujo aduanero y logístico para recuperar un mercado que había dejado de resultar operativo.
El caso de Hollandbikeshop muestra este enfoque. El retailer especializado en ciclismo vende internacionalmente y cuenta con un catálogo de más de 100.000 productos.
Después del Brexit, la empresa comenzó a enfrentarse a procedimientos aduaneros complejos, largos tiempos de procesamiento y costes inesperados relacionados con las devoluciones. La situación llegó a un punto en el que Hollandbikeshop decidió cerrar completamente sus ventas en Reino Unido.
Spring GDS implementó una solución gestionada basada en DDP (Delivered Duty Paid), diseñada para ofrecer una mayor previsibilidad sobre los costes y reducir las sorpresas aduaneras para el consumidor.
La compañía pudo así volver a vender en Reino Unido después de varios años fuera del mercado. Según el case study de Spring GDS, los volúmenes de pedidos británicos han crecido mes a mes, el equipo dedica menos tiempo a tareas administrativas relacionadas con aduanas y los costes de devolución son ahora más predecibles.
El caso completo explica cómo reabrir el mercado del Reino Unido tras bloqueos aduaneros mediante una solución que combina gestión aduanera, DDP y devoluciones.
Devoluciones de Reino Unido a España: la otra cara del problema
La complejidad post-Brexit no termina cuando el pedido llega al consumidor. Una devolución desde Reino Unido hacia España vuelve a atravesar una frontera aduanera.
Esto significa que optimizar únicamente el flujo de salida no es suficiente. Un e-commerce puede haber resuelto correctamente sus entregas y seguir enfrentándose a costes, retrasos o procesos administrativos complejos cuando el producto hace el recorrido inverso.
El caso Hollandbikeshop muestra cómo ambas partes pueden abordarse conjuntamente. Además del modelo DDP para los envíos, Spring GDS introdujo una solución label in the box: cada pedido incorpora un código QR que permite al comprador acceder a un portal específico y generar la correspondiente etiqueta de devolución.
Para los retailers internacionales, integrar las devoluciones e-commerce dentro de la estrategia logística permite contemplar el ciclo completo del pedido y reducir la fricción de la logística inversa.
Cuatro modelos para gestionar los envíos a Reino Unido
1. Enviar sin suficiente preparación aduanera
Es la alternativa más rápida de implementar, pero también la que presenta mayor riesgo. Una descripción insuficiente, un código arancelario incorrecto, errores de valoración o un tratamiento fiscal mal definido pueden provocar consultas, retenciones, costes inesperados y reclamaciones.
2. DDP con un operador logístico
El modelo DDP (Delivered Duty Paid) permite gestionar previamente los impuestos y derechos correspondientes, reduciendo las sorpresas para el consumidor en destino.
Su principal ventaja es una experiencia más predecible. Sin embargo, requiere integración y, sobre todo, información de producto y datos aduaneros correctos desde el principio.
3. Subsidiaria o estructura local en Reino Unido
Establecer una presencia local proporciona un mayor control sobre el stock y la distribución en destino.
Puede resultar adecuado para empresas con un volumen elevado y estable, aunque implica costes de implantación y obligaciones adicionales relacionadas con fiscalidad, regulación, administración y gestión de inventario.
4. Pausar temporalmente el mercado
Cuando la operativa todavía no está preparada, suspender las ventas permite corregir los procesos antes de continuar.
La principal desventaja es la pérdida temporal de ventas y presencia comercial mientras se realiza esa adaptación.
| Modelo | Principal ventaja | Principal riesgo |
|---|---|---|
| Sin preparación aduanera específica | Rapidez inicial | Retenciones, costes inesperados y reclamaciones |
| DDP con operador | Mayor previsibilidad y menos sorpresas para el comprador | Requiere integración y datos correctos |
| Estructura local | Mayor control en destino | Costes y obligaciones de implantación |
| Pausa temporal | Permite corregir la operativa | Pérdida de ventas y presencia en el mercado |
Checklist antes de enviar pedidos e-commerce a Reino Unido
Antes de activar o ampliar los envíos al mercado británico, conviene comprobar:
- EORI: verificar qué número o números necesita el flujo concreto.
- Descripción del producto: utilizar descripciones suficientemente precisas y evitar términos excesivamente genéricos.
- Código HS: clasificar cada SKU según las características reales del producto.
- Valor aduanero: asegurarse de que refleja correctamente la transacción y las reglas de valoración aplicables.
- IVA: definir cómo se gestionará y quién será responsable de su cobro y declaración.
- País y reglas de origen: proporcionar información coherente y conservar las pruebas necesarias cuando se quiera solicitar un tratamiento arancelario preferencial.
- Cantidades y pesos: comprobar que coinciden con los datos incluidos en la declaración.
- Documentación comercial: disponer de la información necesaria para respaldar el despacho.
- Requisitos específicos del producto: verificar si la mercancía está sujeta a controles o documentación adicionales.
- Incoterm y responsabilidades: dejar claro quién asume impuestos, derechos y otros costes asociados al despacho.
- Devoluciones: preparar también el flujo desde Reino Unido hacia España.
- Trazabilidad aduanera: trabajar con una solución que permita identificar y gestionar posibles incidencias durante el despacho.
Principales conclusiones para los e-commerce españoles
Reino Unido continúa siendo un mercado e-commerce relevante. Las ventas online representaron el 27,4% del retail británico en 2025, frente al 19,2% registrado en 2019, antes de la pandemia.
La calidad de los datos aduaneros es fundamental. Spring GDS identifica la descripción, la clasificación arancelaria y el valor como tres áreas recurrentes en las que los errores pueden provocar consultas, retrasos, reevaluaciones o costes adicionales.
Muchos retrasos aduaneros pueden prevenirse antes de la expedición. Cuanto más completa y precisa sea la información proporcionada, más sencillo será realizar correctamente la declaración.
El IVA y el modelo de entrega deben definirse previamente. Los envíos DDU pueden provocar cargos inesperados para el consumidor en destino.
Los productos con requisitos más específicos necesitan especial atención. Textiles, cosméticos, electrónica, alimentación o suplementos pueden presentar una mayor complejidad documental, de clasificación o regulatoria.
La estrategia no termina con la entrega. Las devoluciones también cruzan la frontera y deben integrarse en el diseño de la operativa.
Preparar la aduana antes de que el paquete llegue a la frontera
El Brexit no ha eliminado el potencial de Reino Unido para el e-commerce español, pero sí ha cambiado las condiciones necesarias para aprovecharlo. La gestión aduanera forma ahora parte de la experiencia de compra y debe contemplarse desde la configuración inicial del pedido.
Contar con información correcta sobre los productos, definir previamente el tratamiento del IVA y de los posibles derechos y disponer de trazabilidad durante el despacho ayuda a reducir la incertidumbre tanto para el retailer como para el consumidor.
Para las empresas que venden desde España, integrar un servicio de aduanas internacional dentro del flujo logístico permite abordar estas exigencias de forma estructurada y preparar una operativa internacional más escalable.